sábado, 30 de agosto de 2025

Nuestros derechos y obligaciones.

 Los derechos y obligaciones de los estudiantes según la Ley 26.206

Buenas tardes estudiantes, buen sábado para todos, Cuando hablamos de la Ley 26.206, estamos hablando de algo que nos toca a todos como estudiantes. Esta ley dice cuáles son nuestros derechos, pero también cuáles son nuestras obligaciones dentro de la escuela. Y está bueno conocerlas, porque no se trata solo de ir a clases, sino de entender qué lugar tenemos y qué responsabilidad asumimos en nuestra educación.

Nuestros derechos

Lo más importante es saber que tenemos derecho a una educación de calidad, sin que nadie nos discrimine. También tenemos derecho a ser respetados como personas, a que se valore nuestra identidad y nuestras ideas. Además, podemos participar en la vida escolar, por ejemplo, a través de centros de estudiantes, o dando nuestra opinión en distintas actividades.
En pocas palabras: la escuela no es solo un lugar para estudiar, también es un espacio para crecer, expresarnos y ser escuchados.

Nuestras obligaciones

Pero no todo se queda en los derechos. Como estudiantes también tenemos responsabilidades. Algunas de ellas son respetar a los demás (compañeros, docentes, directivos), cuidar los espacios y materiales de la escuela y, sobre todo, hacernos cargo de nuestro aprendizaje.
Cumplir con estas obligaciones no es algo que se haga solo porque “lo dice la ley”, sino porque es la manera de construir una convivencia mejor y de aprovechar lo que la educación nos brinda.

les dejo una Reflexión:

Si lo pensamos bien, tener derechos sin obligaciones sería incompleto. De la misma forma, cumplir con obligaciones sin que se nos reconozcan los derechos sería injusto. Por eso esta ley busca un equilibrio.
Como estudiantes tenemos que tener en cuenta que la escuela es un derecho que nos abre puertas, pero también un espacio que depende de nosotros para que funcione. Respetar, participar y comprometernos con nuestra educación es lo que nos va a permitir crecer no solo como personas, sino también como ciudadanos responsables.

En definitiva: nuestros derechos nos hacen libres, y nuestras obligaciones nos hacen responsables.

viernes, 29 de agosto de 2025

La psicología en nuestras vidas.

 la psicología en la vida de un estudiante

Buenas noches gente, todos los días nosotros los estudiantes vivimos situaciones que parecen simples: entrar al aula, saludar, entregar un trabajo, preparar un examen. Pero detrás de esas acciones se esconde mucho más de lo que imaginamos. Hay cosas que hacemos conscientemente (porque sabemos que las hacemos) y otras que ocurren inconscientemente (sin que nos demos cuenta).

Como preceptores, nos toca ver de cerca esos dos mundos. Y créanme: los dos influyen en cómo viven la escuela.

Lo consciente: lo que saben que hacen

Preparar un examen: estudiar, subrayar, hacer resúmenes.

Decidir con quién se sientan: elegir al compañero que les da confianza.

Ponerse auriculares al salir de la escuela: un acto consciente de desconexión.

Levantar la mano en clase: elegir participar o no.

Lo consciente es lo que controlamos, lo que decidimos. Por ejemplo, cuando piensan:

“Hoy no voy a hablar porque no estudié mucho”.

 Lo inconsciente: lo que pasa sin que lo noten

Mover la pierna en el pupitre cuando están ansiosos.

Evitar mirar al profesor porque sienten miedo a ser llamados.

Soñar despiertos en clase cuando algo los preocupa en casa.

Olvidar entregar una tarea no solo por descuido, sino porque algo interno los bloquea.

Lo inconsciente habla por ustedes, aunque no lo registren. Muchas veces son miedos, inseguridades o deseos que se expresan en pequeñas actitudes.

Ejemplos que seguro te suenan

El que dice: “no me importa la nota”, pero en el fondo se siente inseguro si le va mal.

El que siempre hace chistes en clase, y quizá inconscientemente busca llamar la atención porque necesita sentirse aceptado.

El que estudia mucho y aún así siente que nunca es suficiente (síndrome del impostor en versión estudiantil).

¿Por qué importa reconocerlo?

Porque cuando entienden qué cosas son conscientes y cuáles son inconscientes, pueden:

Conocerse mejor.

Bajar la ansiedad en exámenes.

Ser más empáticos con sus compañeros.

Identificar cuándo lo que sienten no es simple “flojera”, sino algo más profundo.

Como preceptores vemos que muchas veces los estudiantes cargan con emociones que ni ellos mismos entienden. Ser consciente de lo inconsciente no es fácil, pero dar el primer paso ya cambia mucho.

La escuela no es solo para aprender matemáticas o historia: también es un lugar para conocerse a uno mismo. Y en ese camino, reconocer lo que sentimos (aunque sea en silencio) es parte de crecer.


martes, 26 de agosto de 2025

Dinámicas

La importancia de realizar dinámicas en las horas libres con los estudiantes

Buenas tardes estudiantes del preceptor,  hoy martes les dejo algunas dinámicas para que realicen con sus futuros alumnos, en las horas libres que suelen convertirse en un espacio de incertidumbre: sabemos que los estudiantes no tienen una clase planificada, el tiempo parece extenderse y muchas veces se desaprovecha. Pero Sin embargo, estas instancias representan una oportunidad valiosa para nosotros  los preceptores, quienes podemos convertirlas en momentos de aprendizaje, integración y recreación a través de dinámicas grupales.

Dinámicas de integración y confianza

  1. El ovillo de lana

    • Material: un ovillo de lana.

    • Los estudiantes se sientan en círculo.

    • El que tiene el ovillo dice su nombre y algo que le guste, luego lanza el ovillo a otro sin soltar la punta.

    • Al final se forma una red que simboliza la unión del grupo.

  2. Dos verdades y una mentira

    • Cada estudiante dice 3 cosas sobre sí mismo (2 verdaderas y 1 inventada).

    • El resto debe adivinar cuál es la mentira.

    • Sirve para conocerse de manera divertida.


 Dinámicas de reflexión y diálogo

  1. La pregunta disparadora

    • El preceptor plantea una pregunta como: “¿Qué es la amistad para ti?” o “¿Cómo sería tu escuela ideal?”.

    • Cada estudiante comparte su opinión breve.

    • Se pueden registrar las respuestas en un afiche.

  2. La silla caliente

    • Se coloca una silla en el centro.

    • Un voluntario se sienta y los demás le dicen algo positivo (una cualidad, algo que valoren de él/ella).

    • Fomenta la autoestima y la unión.


 Dinámicas de movimiento y energía

  1. El espejo

    • En parejas, uno hace movimientos lentos y el otro debe imitarlos como si fuera un espejo.

    • Luego se intercambian roles.

    • Promueve atención y concentración.

  2. Cambio de lugar si…

    • Todos se sientan en círculo, menos uno que queda en el centro.

    • El del centro dice: “Cambio de lugar si te gusta la pizza”.

    • Los que coincidan cambian de asiento, y el del centro debe buscar lugar también.

    • Se genera mucha diversión.


 Dinámicas creativas

  1. Historia encadenada

    • El preceptor empieza una historia con una frase.

    • Cada estudiante debe continuar con una oración.

    • Al final, la historia suele ser disparatada y muy graciosa.

  2. El dibujo colectivo

    • Se reparte una hoja y cada estudiante dibuja algo pequeño.

    • Luego pasa la hoja al compañero para que siga.

    • Al final se observa el dibujo completo y se reflexiona sobre la colaboración.


 Dinámicas rápidas y rompehielos

  1. Piedra, papel o tijera gigante

    • En lugar de hacerlo con las manos, se representa con el cuerpo entero.

    • Piedra: todos en cuclillas.

    • Papel: brazos extendidos en cruz.

    • Tijera: saltando con los dedos en V.

  2. Teléfono descompuesto con gestos

  • En vez de susurrar, se transmite un mensaje con mímica.

  • El último debe adivinar qué se quiso representar.








sábado, 23 de agosto de 2025

La procrastinación en los estudiantes

 El hábito de dejar todo para después

Buenas tardes estudiantes, Buen sábado para todos, sabemos que estudiar nunca ha sido una tarea sencilla. Entre parciales, trabajos prácticos, lecturas extensas y presentaciones, el tiempo parece siempre demasiado corto. Sin embargo, muchas veces el problema no es la falta de horas, sino un enemigo silencioso y conocido por todos: la procrastinación.

¿Qué es procrastinar?

Procrastinar no significa simplemente “ser vago”. Es postergar actividades importantes, reemplazándolas por tareas más fáciles o entretenidas: revisar el celular, ver una serie, limpiar la habitación o incluso ponerse a cocinar cuando el examen está a la vuelta de la esquina.

En pocas palabras, procrastinar es engañarnos con la idea de que “todavía hay tiempo” y dejar para mañana lo que deberíamos resolver hoy.

¿Por qué los estudiantes procrastinan?

Existen varias razones por las que este hábito se vuelve tan común:

  • Sobrecarga académica: cuando las tareas parecen demasiadas, se bloquea la motivación.

  • Perfeccionismo: esperar el momento ideal para hacer algo, que nunca llega.

  • Distracciones digitales: redes sociales y notificaciones que interrumpen constantemente.

  • Falta de organización: no saber por dónde empezar lleva a no empezar en absoluto.

  • Estrés y miedo al fracaso: cuanto más importante la tarea, más ganas de evitarla.

Consecuencias de procrastinar

Aunque al principio parece inofensivo, dejar las cosas para después trae efectos negativos:

  • Ansiedad y estrés por la presión del tiempo.

  • Menor rendimiento académico, ya que estudiar de golpe casi nunca da buenos resultados.

  • Sensación de culpa y frustración al no cumplir con lo que uno mismo se propuso.

  • Hábitos poco saludables, que luego se arrastran a la vida laboral y personal.

Estrategias para vencer la procrastinación

La buena noticia es que sí se puede entrenar la disciplina y reducir este hábito. Algunas ideas útiles son:

  1. Regla de los 5 minutos: empezar una tarea solo por cinco minutos. Lo difícil es arrancar.

  2. Dividir grandes proyectos en pasos pequeños: así dejan de parecer imposibles.

  3. Planificación diaria: usar agenda, planner o apps para organizar objetivos alcanzables.

  4. Técnica Pomodoro: estudiar en bloques de 25 minutos con descansos cortos.

  5. Eliminar distracciones: poner el celular lejos o en modo “no molestar”.

  6. Recompensarse: darse pequeños premios al completar una meta.

La procrastinación es un hábito que todos hemos vivido en algún momento, pero también es una oportunidad para aprender a organizarnos y crecer. Cada vez que vencemos la tentación de dejar algo para mañana, estamos construyendo disciplina, confianza y mejores resultados para el futuro.

miércoles, 20 de agosto de 2025

El trabajo Administrativo del preceptor

 La Importancia del Trabajo Administrativo del Preceptor

BUENAS TARDES, BUEN MIERCOLES, cuando pensamos en el rol del preceptor, casi de inmediato lo asociamos con la función pedagógica: acompañar a los estudiantes, guiarlos en sus dificultades y servir como puente entre docentes, familias e institución. Sin duda, esa es la parte más visible y, quizás, la más valorada de nuestra tarea. Sin embargo, hay un aspecto que muchas veces pasa desapercibido y que es igualmente fundamental: el trabajo administrativo.

El sostén invisible de la vida escolar

Las tareas administrativas del preceptor —como llevar registros de asistencia, controlar documentación, organizar horarios, elaborar informes o garantizar el cumplimiento de normativas— pueden parecer rutinarias, pero son el sostén invisible que permite que la vida escolar funcione de manera ordenada.

Un aula bien organizada, un registro al día o una planificación clara facilitan que el estudiante y el docente puedan concentrarse en lo más importante: enseñar y aprender.

Orden que se transforma en confianza

Estar pendientes de la parte administrativa no significa alejarnos del acompañamiento pedagógico, sino complementarlo. Cuando un estudiante ve que el preceptor está atento a detalles como su asistencia, su documentación o sus permisos, comprende que hay alguien cuidando su trayectoria académica. Ese orden genera confianza y también transmite un mensaje de responsabilidad.

Equilibrio entre dos dimensiones

La clave está en equilibrar ambos aspectos del rol:

  • Lo pedagógico, que pone al estudiante en el centro y lo acompaña en su crecimiento.

  • Lo administrativo, que organiza y da estructura para que ese crecimiento pueda darse en un entorno cuidado y regulado.

El preceptor que sabe llevar con compromiso sus responsabilidades administrativas demuestra profesionalismo, organización y respeto por la institución y los estudiantes.

Lejos de ser opuestas, la función pedagógica y la administrativa se entrelazan. Sin orden administrativo, el acompañamiento pedagógico se debilita; y sin cercanía pedagógica, la gestión administrativa se vuelve fría e impersonal. Ambas son necesarias para cumplir con nuestra misión: ser referentes educativos que acompañen a los alumnos en todas las dimensiones de su vida escolar.

lunes, 18 de agosto de 2025

En lenguaje Corporal en la Educación


 El Poder del Lenguaje Corporal en la Educación

Buenas tardes estudiantes, en la facultad aprendemos a transmitir conocimientos, a organizar actividades y a aplicar estrategias pedagógicas. Sin embargo, hay un aspecto que muchas veces pasa desapercibido y que tiene un impacto enorme en la comunicación educativa: el lenguaje corporal y las microexpresiones.

La educación no se sostiene solo en lo que decimos con palabras; también comunicamos constantemente con nuestra postura, mirada, gestos y tono de voz. Estos elementos invisibles pueden reforzar o contradecir el mensaje que queremos dar.

¿Qué son las microexpresiones?

Son pequeños gestos faciales, de apenas fracciones de segundo, que revelan emociones reales como alegría, enojo, sorpresa o incomodidad. Aunque intentemos ocultarlas, suelen filtrarse y los demás pueden percibirlas de manera inconsciente.

En el aula, un estudiante nota cuando un profesor o preceptor sonríe genuinamente, frunce el ceño sin querer o desvía la mirada. Estos detalles influyen en cómo se siente valorado, comprendido o motivado.

El rol del preceptor

El preceptor, por su cercanía con los alumnos, tiene la posibilidad de leer y transmitir mensajes no verbales de manera estratégica. Una postura abierta, una mirada atenta o un gesto de apoyo pueden generar confianza y acompañar mucho más que un discurso largo.

Del mismo modo, estar atentos al lenguaje corporal de los estudiantes permite detectar señales tempranas de:

  • Desmotivación o cansancio.

  • Ansiedad antes de una evaluación.

  • Conflictos emocionales que no se expresan en palabras.

¿Por qué es importante hablar de esto?

Porque como futuros profesionales de la educación debemos entender que enseñar no es solo hablar, también es escuchar y observar. La comunicación efectiva se construye tanto con lo que decimos como con lo que expresamos de manera silenciosa.

Un desafío para la formación

Ser conscientes de nuestro lenguaje corporal nos invita a:

  • Trabajar la coherencia entre lo que decimos y lo que mostramos.

  • Aprender a manejar microexpresiones que puedan confundir o herir.

  • Potenciar gestos positivos que fortalezcan el vínculo con los estudiantes.



Les dejo una pequeña dinámica para hacerlo en sus casas.

Materiales:

  • Un espejo (o cámara de celular en modo selfie).

  • Papel y lápiz para anotar.

  • Opcional: alguien más que participe en casa (hermano/a, amigo/a, familiar).

Pasos:

  1. Preparación individual:

    • Pararse frente al espejo.

    • Recordar distintas emociones (felicidad, enojo, tristeza, sorpresa, miedo, cansancio).

  2. Reto de microexpresiones:

    • Intentar reflejar cada emoción en el rostro, solo con gestos faciales, sin palabras ni sonidos.

    • Mantener la expresión solo 2 segundos (para simular una microexpresión).

    • Anotar qué emociones resultaron fáciles y cuáles más difíciles de expresar.

  3. Con un compañero (si hay alguien más en casa):

    • Una persona hace una microexpresión rápida frente al otro.

    • El compañero debe adivinar qué emoción intentó transmitir.

    • Cambian de roles.

Objetivo: Reconocer la importancia del lenguaje corporal y las microexpresiones, aprendiendo a identificarlas y a ser más conscientes de lo que transmitimos sin palabras.







sábado, 16 de agosto de 2025

La formalidad de vestimenta.

 La Importancia de la Vestimenta Formal en la Facultad

Buenas tardes gente! Buen Sábado para todos, hoy les traigo un tema de super importancia a tener en cuenta. 

 La facultad no es solo un espacio de aprendizaje académico, también es el lugar donde comenzamos a formarnos como futuros profesionales. Cada clase, cada práctica y cada interacción contribuye a forjar nuestra identidad en el ámbito educativo y laboral. En ese camino, la forma en que nos presentamos —incluida nuestra vestimenta— transmite mucho más de lo que imaginamos.

Vestirse de manera adecuada y formal no significa perder la individualidad, sino reconocer que estamos en un espacio de formación que exige respeto y compromiso. Nuestra imagen habla antes que nuestras palabras: la manera en que nos vestimos comunica seriedad, responsabilidad y preparación.

Tanto para chicos como para chicas, es importante entender que la ropa debe ser un reflejo del entorno en el que estamos. Mostrar profesionalismo implica elegir atuendos que no distraigan ni resten valor al propósito principal de la facultad: aprender y formarnos. La vestimenta inapropiada, demasiado llamativa o que expone de más, puede transmitir un mensaje distinto al que queremos dar como futuros preceptores y referentes educativos.

Recordemos que, como estudiantes de una carrera docente, somos ejemplo desde el inicio. El día de mañana estaremos frente a adolescentes y jóvenes que observarán en nosotros una guía no solo en palabras, sino también en actitudes y presentaciones.

La ropa formal, sencilla y respetuosa no limita, sino que abre puertas:

  • Muestra compromiso con la institución.

  • Transmite respeto hacia los profesores y compañeros.

  • Refuerza la imagen profesional que estamos construyendo.

En definitiva, vestirnos adecuadamente es un acto de conciencia y responsabilidad. La facultad no solo nos prepara en conocimientos, sino también en hábitos y conductas que llevaremos al mundo laboral. Cuidar nuestra presentación personal es también cuidar el futuro que estamos forjando.

Despedida

  “Lo mejor está por venir” Estamos a solo dos meses de cerrar una etapa que cambió nuestras vidas. Tres años de formación, de aprendizajes...